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Realiza y practica estos 5 ejercicios para mejorar tu Inteligencia Emocional
1. Conocerse a uno mismo
Conocerse a uno mismo es una aventura que dura toda la vida. Es un ejercicio que se consigue, a su vez, día a día, marcándonos propósitos y haciéndonos preguntas. Esta es una tarea de introspección que marcarnos cada mañana.
Contesta lo siguiente en tu cuaderno: ¿Haz actuado como tu deseabas? ¿Te has expresado, defendido de acuerdo a tus propios valores?
2. Regulación emocional
Piensa en tus emociones como en una balanza. La clave del bienestar está en el equilibrio. Conseguir esa homeostasis interna requiere de un adecuado trabajo que según Daniel Goleman, debe centrarse en estos aspectos:
- Controla tus enfados. Cuando notes que estás a punto de «caer» o de «explotar» visualiza una pequeña habitación tranquila y aireada. Es tu palacio de pensamientos. Contesta lo siguiente en tu cuaderno: ¿Qué lugar de tu casa consideras tu palacio de pensamientos?
- Controla tus impulsos. Antes de actuar, piensa, razona y analiza la situación. Contesta lo siguiente en tu cuaderno: Normalmente ¿cómo actúas ante un problema?
- Regula tus emociones negativas. Estos estados absorben toda nuestra atención obstaculizando cualquier intento de atender a otra cosa. Contesta lo siguiente en tu cuaderno: Menciona una emoción negativa que hayas vivido últimamente.
3. Empatía para mejorar tu Inteligencia Emocional
La empatía es un concepto que todos conocemos y valoramos, pero no lo ponemos en práctica tanto como deberíamos. Nos es más fácil ponernos en el lugar de esas personas que más sentimientos positivos nos transmiten. Nos identificamos mejor con ellas y el nivel de comprensión y acercamiento es más intenso.
Ahora bien, ¿por qué no intentamos empatizar con quien más nos incomoda? Intenta «ponerte en los zapatos» del otro y tal vez descubras qué hay detrás de ellos: inseguridad, baja autoestima… Contesta lo siguiente en tu cuaderno: ¿con quién te gustaría empatizar?
4. Automotivación
Puede que hoy no te apetezca, que no tengas ganas. Pero a partir de este momento haremos un sencillo ejercicio: vamos a mirar el lado bueno de las cosas, dejando relegado lo negativo. Levántate cada día pensando en algo que te ilusione y que deseas conseguir. Ponte objetivos, metas a corto y largo plazo. La vida sin ilusión no es vida. Busca tu motivación cotidiana.
A veces cualquier insignificancia nos es útil. Comer algo que te guste. Hacer una llamada a esa persona que hace tanto que no ves. Comprarte algo. Planear una fiesta con tus amig@s cuando la contingencia termine. Sonreír un poco más… Anota lo siguiente en tu cuaderno: ¿Qué puedes hacer en este momento para motivarte y qué harás cuando todo esto termine?
5. Habilidades sociales
Vamos a intentar comunicarnos un poco mejor, y no solo mediante las palabras, también con los gestos. Acércate más a las personas que tienes a tu alrededor, dibuja una sonrisa, ofrece una caricia, una palmada en la espalda o un abrazo. Verás que la reacción de quienes te rodean, es diferente. Contesta lo siguiente en tu cuaderno: Elige una persona de tu familia y describe su comunicación corporal.
Asimismo, el arte de entrenarnos en habilidades sociales requiere potenciar los siguientes aspectos:
- Aprende a escuchar, a expresarte, a comunicar con eficacia.
- Entrena tu asertividad.
- Sé respetuoso.
- Practica la compasión.
- Sé paciente.
- Haz uso de la intuición, otra herramienta clave para mejorar tu Inteligencia Emocional.
Busca y ofrece emociones positivas en cada momento y segundo de tu vida. Pon en práctica estas claves para mejorar tu Inteligencia Emocional y sé más feliz, haciendo también felices a los demás. Contesta lo siguiente en tu cuaderno:¿Qu emociones positivas ofreces a las personas que te rodean?
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